En 1996 el grunge agonizaba ante un brit-pop en pleno despegue para erigirse en tendencia mundial. Mientras tanto Bek David Campbell (BECK) estaba labrándose una incipiente carrera musical underground con cuatro álbumes publicados llenos de experimentación sobre la base de un anti-folk sin concesiones a la galería. Tiempo antes, concretamente en marzo de 1993, lanzó "Loser" fruto de la colaboración con el productor de hip-hop Carl Stephenson. Es entonces cuando empieza a asomar la cabeza en las listas de éxitos con ese himno de la Generación X, por cierto, también la de quien escribe estas lineas.
Llegamos al año que abría estas líneas con el cantante, compositor y multiinstrumentista californiano preparando un álbum de naturaleza folk y carácter depresivo por un estado de ánimo tocado por el reciente fallecimiento de gente allegada como su abuelo. Entonces en un cambio de orientación de prácticamente 360º aparca el proyecto intimista, lo recuperaría en el siguiente trabajo, contratando a los Dust Brothers (Mike Simpson y John King) y derivando musicalmente hacia terrenos más hip-hoperos con el sample como bandera. De hecho tampoco era novedad en el modus operandi de BECK ya que el flow junto al "corta y pega" ya lo había probado con éxito en la anterior mencionada "Loser" o en algunos lances del disco que la contenía: Mellow Gold (1994).
¿Qué tienen en común los BESTIE BOYS con BECK? Los primeros fueron pioneros en los 80's fusionando el hardcore punk con el rap y el segundo remató el idilio guitarras vs ritmos urbanos ampliando inusitadamente sus ingredientes combinando hip-hop con folk, country, blues, electro y lo que se le pusiera por delante. E.Z. Mike y King Gizmo (The Dust Brothers) fueron el nexo de unión entre los de Nueva York y el de Los Ángeles ya que produjeron dos de los discos fundamentales de ambos: Paul's Boutique (Capitol Records, 1989) y Odelay (Geffen Records, 1996) respectivamente.
Volvemos al Odelay, un álbum accesible, directo, contundente, todo lo contrario de lo que había hecho BECK hasta el momento, quitando su gran hit "Loser". Abre sus puertas la arrebatadora "Devils Haircut", toda una declaración de intenciones desde el minuto uno. El riff prestado del “I Can Only Give You Everything” (1966) de los Them de Van Morrison es sobre el que se cimenta una barbaridad sonora que con su base hiphopera y breaks contínuos, esa armónica me mata, te pasa por encima como un tsunami calidoscópico.
Cogemos aire con el estimulante flow de "Hotwax" y su riff blusero desperezándolo dando paso a trazos folk, psicodelia y hip-hop con sugestivos recovecos amenizados por voz, armónica y loops distorsionados a la máxima expresión, pura locura. El grito inicial en "Lord Only Knows" contrasta con su evolución más bien sosegada amparada por ecos a medio camino entre el country y el blues, con guitarras muy fuzz dando el toquecito grasiento al conjunto. El atisbo de solo metalero sobre el minuto y medio es de aquellas desconcertantes genialidades que contiene el trabajo. Como curiosidad en la parte final del tema se menciona repetidamente el título del álbum.
Volvemos a tocar el cielo de la exquisitez más camaleónica con la enorme "The New Pollution". Su sabor añejo con esos coros duduá, órgano Hammond y el etéreo sample de saxofón del "Venus" (1976) de Joe Thomas se sazona con ese bucle de batería como base armando otra barbaridad de corte.
En "Delerict" cambiamos de tercio completamente enlazando sabores asiáticos con psicodelia en medio de un festival de percusión asincopada. Volveremos a rediles más urbanos con la hip-hopera "Novacane". A partir de su mitad el tema se va de madre con efectos imposibles y scratchings a los platos de los Dust Brothers.
Levitamos con la onírica "Jack-Ass", quizás aún bajo los efectos del extracto de cannabis que daba título al corte anterior. La cara A del vinilo se cierra con carácter folk acústico aunque guiados por otro sample de los Them, en esta ocasión de la versión (1966) de la canción original de Bob Dylan "It's All Over Now Baby Blue", publicada un año antes.
"Where it's at" fue el primer single avance del disco aunque ahora su duración pasa de los 3:45'' iniciales a los 5:30'' convirtíendose en el corte más extenso del conjunto. El órgano añejo junto al sensual bajo se entrelazan con palmas y rimas inspiradas, breaks sugerentes y incluso una sorprendente pincelada robótica. Rectifico, lo de "sorprendente" a estas alturas de escucha ha perdido totalmente el sentido.
Una potente línea de bajo nos da la bienvenida a la lisérgica "Minus" con ese marcado aire garage-punk, kit-kat incluido en su ecuador. Después "Sissyneck" homenajeará a un "loser" de manual al abrigo de una impetuosa amalgama de funk, blues y country.