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lunes, 13 de abril de 2026

MARIA JAUME - "Sant Domingo Forever" (Halley Records, 2026)


Viniendo de un disco con tanto reconocimiento como Nostàlgia Airlines (2024) MARIA JAUME sigue presentando credenciales para consolidarse como referencia del pop electrónico estatal con el presente Sant Domingo Forever (Halley Records, 2026). Para ello repite con su paisano Lluís Cabot (Da Souza) como dueto compositor, también responsable de la grabación y producción del mismo.

La mallorquina enmarca el álbum durante la semana de fiestas patronales en honor a Sant Domingo que tienen lugar a principios de agosto en Lloret de Vistalegre, localidad natal de la artista situada en el corazón de la isla balear. Un punto de partida conceptual de carácter personal pero a la vez extrapolable a cualquier celebración colectiva en la que tengan cabida diversidad de emociones y experiencias. Durante la escucha se dejarán oír retales del folclore autóctono en un ejercicio de sugestiva fusión.

El álbum arranca con la breve intro "Xeremies...", lo que no podía ser más oportuno ya que el pasacalle abanderado por una xeremia (gaita tradicional de Mallorca) es lo que marca el inicio de los festejos leitmotiv del trabajo.

 "A Plaça" es el centro neurálgico de la fiesta por lo que el corte que lo representa tenía que transmitir ilusión y excitación. El resultado es que lo consigue de sobras con su estimulante desarrollo electrónico.


La nostálgica "Festa i Drama" cimentada sobre un añorado amor se viste con un luminoso electro-pop como perfecto cicatrizante para las heridas del corazón. Como contrapunto sentimental llega la empoderadora "Sant Domingo Forever" culminando su arrebatadora evolución hacia la épica con la intervención del tamboril y las castañuelas.

Ritmos urban entran en acción con "Va x Tu" y la superación definitiva del duelo por aquel amor que ahora, cambiándose las tornas, parece darse cuenta de lo que perdió. Demasiado tarde, la colaboración de Ouineta certifica un definitivo pasar página.

La encantadora "Amor d'Ultramar" (videoclip insertado a pie de página) la dedica Maria a su querida Mallorca a la que hecha tanto de menos mientras se encuentra viviendo en Barcelona. La comunión entre la latente guitarra acústica, el deslumbrante pop electrónico y las castañuelas denotan una producción exquisita.

Unos sintes ochenteros arman "Majorca Verbena Tour" invitándote a un viaje sentimental por entre diversos pueblos de la geografía insular en fiestas.  

"Acupuntura" intenta atenuar el dolor de un corazón roto con su calidez balearic. Para bailarla aunque sea con lágrimas en los ojos.

El summum del mestizaje se nos presenta con "Venen es dimonis!", hay que oírla para creerla. La fascinante mezcla entre tradición y modernidad que fluye durante del álbum alcanza, en canciones como esta, picos de pura magia. 

Quizás "Sonen ses campanes" sea el corte que englobe mejor el sentido del disco y de las fiestas de pueblo como catalizador de la fraternidad vecinal. Un sitio donde sentirse feliz, seguro, a salvo de todo durante esos días de jarana. Sus radiantes notas contribuyen a rematar el climax alentador del momento.

Unos cautivadores beats se entrelazan con las castañuelas como si fuera lo más natural del mundo armando el hechizo de "Sexy Bolero". El enamoramiento y las fiestas combinan tan bien como el <<ron i prosecco...>> que menciona su letra.

La bachata electrónica "Os Cartos" cuenta con la colaboración del gallego Ortiga para exponer la necesidad de marchar de tu tierra natal para ganarte los cuartos. Eso sí, con la esperanza bien presente de poder regresar algún día a casa.

En "Es teus beSOS" vuelve el amor a escena con ese acercamiento a la música de club en su estribillo para bailar y que se pare el mundo mientras nos fundimos en un beso eterno.

sábado, 11 de abril de 2026

CLARA PEYA - "Nuca" (Hidden Track Records, 2026)


CLARA PEYA viene desde 2007 dando sobradas muestras de virtuosismo, innovación y compromiso social, con la música y el teatro como sus motores artísticos. Junto al piano forma un único ente con el que nos regala más que canciones, experiencias. Como las contenidas en su nuevo álbum Nuca (Hidden Track Records, 2026), pura maravilla. 

En su ADN viene impreso el sentido colaboracionista y esta vez no ha podido ser menos. Dieciséis canciones con fuerte carga poética entonada por otras tantas voces, una la suya, traspasando el mensaje de fraternidad que transmite el álbum hasta el ámbito más físico y tangible. Su título del trabajo encierra en sí mismo el concepto: girar la cabeza en busca del contacto humano para combatir el desasosiego reinante.

El trabajo se abre con "Hi ha un moment que som immenses" y la calidez de Mar Pujol como perfecta compañera de viaje. Desde el minuto uno Clara nos eriza el vello culminando en un estribillo para emmarcar: <<I ara penso que en la vida hi ha un moment que som immenses. Quan s’esgoten les creences i del dolor en neix una flor>>. La fortaleza de la vulnerabilidad hecha canción. Seguimos en modo minimalista, subiendo un pelín si cabe el nivel de desnudez, con "Cambiar la danza" (videoclip insertado a pie de página). La tremenda voz de El Niño de Elche abraza el piano con una ternura que traspasa la piel invitándonos a modificar hábitos, romper costumbres, en pro de un cambio sanador.

La cantante argentina Carmen Aciar pone sus cuerdas vocales al servicio de la conmovedora "Veo incendios". Corte in crescendo con una segunda parte regada con arrebatadora electrónica alentando dos interrogantes en medio de la desesperación: <<¿Quién me va a quitar ese mal humor? ¿Quién me va a quitar ese mal de amor?>>.

Foto de Roc Pont

Apenas podemos coger algo de aire en medio de tanta intensidad sensorial con la no menos emotiva "En boca del vent". Henrioalter ego del cantautor y productor Enric Verdaguer, pone voz a la dulzura hecha canción. Le sigue "La vanidad" con Rita Payés y esas pinceladas electrónicas rematando el lienzo que forman el piano y la lánguida percusión como base de otro sobrecogedor corte de la catalana. 

"La palabra justa" junto a SOCA demuestra lo que avisamos al inicio de estas líneas. Si musicalmente este trabajo es exquisito, la lírica no le va a la zaga con versos como los iniciales: <<No es pecado equivocarse, solo quiero que lo entiendas. No hay cabaña ni tormenta, la electricidad ya es vela. Vela que se nos derrite, que se apaga por momentos. Queda la palabra justa y no la digo por despecho>>.

Anna Andreu es la pareja de baile de Clara en "La pedra i el camí". Además de con la voz, también involucrada en la letra. Ese cambio en su ocaso pone el broche de oro a dos minutos y medio embelesantes.

El artista palestino Ahmed Eid interviene en "Porvenir" cantando, mitad en árabe mitad en castellano, un corte que interpela entre imponentes notas al piano, bateria i beats electrónicos. 

La delicadeza de "Solo existe una verdad" junto a Nora Navarro no nos da respiro en lo que respecta a tocarnos la patata. Es una constante en lo que dura Nuca. Si te preguntas a qué "verdad" se refiere Clara en el título aquí viene un spoiler: <<Solo existe una verdad, la soledad>>.

"L'espiga del dol (Que creix quan no vol)" con Xarim Aresté es un sereno e ingrávido blues que consuela y reconforta mientras despliega sus alas sanadoras. Llegamos a "Me olvidé del mar" de la mano de la mallorquina Aina Zanoguera. Aprovechando la referencia al "mar" cabe destacar la brisa Mediterránea que desprenden las composiciones de CLARA PEYA.

El afro-americano Alan Da Silva pone su garganta al servicio de "Las voces" con el drama de la inmigración bien presente. El estribillo coral resulta empoderador. Nos sobreviene "Llum blanca" y la impecable voz de Judit Neddermann conjurándose con el piano, guitarra y un halo de electrónica para hacernos un poco más felices.